Después de experimentar su peor caída desde 1980 y avanzar 8.5%, el Índice de Actividad Económica ofrece señales mixtas tras el paso de los ciclones

Entre octubre y noviembre pasados, la venta de cemento marcó aumentos interanuales de tres dígitos. Desde entonces, la venta cada vez es más baja. (semisquare-x3)

Entre octubre y noviembre pasados, la venta de cemento marcó aumentos interanuales de tres dígitos. Desde entonces, la venta cada vez es más baja.

Aunque se trata de los primeros desempeños positivos en poco más de cinco años, el ímpetu que pudo recibir la economía de Puerto Rico tras el paso del huracán María parece perder intensidad, a juzgar por el desempeño del Índice de Actividad Económica (IAE).

Según el primer reporte del IAE que el Banco de Desarrollo Económico (BDE) publicó en el 2019, la herramienta que ofrece un atisbo del curso de la economía puertorriqueña, avanzó 8.5% entre los meses julio a febrero pasado.

El desempeño abarca, por primera vez, ocho meses de crecimiento positivo, un patrón no visto desde la primera mitad del año fiscal 2013.

Entonces, destaca el informe que elaboran los economistas Gladys L. Medina Claudio y Juan C. González-Ruiz, Puerto Rico se beneficiaba de los fondos federales ARRA, la asignación que recibió la reforma de salud a través de la reforma a los programas federales Medicare y Medicaid (Obamacare) y la imposición del arbitrio a las foráneas por parte del Departamento de Hacienda.

«Debe notarse que la comparación anual es con respecto a un período en el cual, la mayoría del sistema eléctrico de la isla todavía estaba limitado, debido al impacto de los huracanes Irma y María”, dice el reporte, en el que se actualizaron las referencias de empleo asalariado. Dicho ajuste siempre se efectúa a principios de año y responde a las corroboraciones que efectúa el Negociado de Estadísticas del Trabajo.

De acuerdo con el informe del IAE correspondiente a los meses de enero y febrero de 2019, el número de personas trabajando, excluyendo el sector agrícola, ha regresado a los niveles que había antes del huracán María. Hasta el segundo mes de este año, la variable de empleo no agrícola -una de cuatro que integra el IAE- promediaba unas 875,000 personas.

La cifra, sin embargo, supone una baja de 12,100 puestos de trabajo comparado a febrero de 2017.

En el caso de la electricidad, la variable de generación también mostró avances de doble dígito, es decir, mejoras de 22% y 24% en enero y febrero pasados, respectivamente y en relación a los primeros dos meses del 2018, cuando todavía buena parte de Puerto Rico permanecía a oscuras. Pero en números absolutos, en febrero pasado, la generación eléctrica se calculó en 1,522 millones kilovatios hora, casi 10% menos que en febrero de 2017.

Luego del paso de los huracanes Irma y María, tanto el gobierno como la Autoridad de Asesoría Financiera y Agencia Fiscal (Aafaf) presentó hace menos de un mes, apuntan a cifras, por mucho, más discretas.

Según las proyecciones económicas del gobierno, los fondos asociados con la recuperación rondarían $6,796 millones, cifra equivalente al 9.5% del producto bruto. Esas previsiones, incluso, son más bajas que las primeras proyecciones del gobierno luego de la temporada ciclónica de 2017. Entonces, el gobierno aseguraba que en este año fiscal, el dinero post-María rondaría $11,741 millones o 15.2% del producto bruto de Puerto Rico.

Aunque el IAE no es un indicador exacto de cuánto crecerá o se achicará la economía de la isla medida por el producto bruto, lo indisputable es que tanto secuencialmente como en lo que atañe a consumo de gasolina y ventas de cemento, los números van en retroceso.

El IAE tiene una correlación de 94% con el producto bruto de Puerto Rico medido en dólares y de 90%, en términos de la tasa de crecimiento anual.

Luego de registrar el mayor crecimiento interanual (22.6%) en noviembre del año pasado, el IAE ha ido a la baja secuencialmente hablando, mostrando un alza de apenas 3% en febrero pasado.

Cuando se desmenuza el resto de las variables que integran el IAE, los desempeños incluso son negativos.

En el caso del consumo de gasolina, la variable ha tenido cambios interanulaes negativos en seis de los primeros ocho meses del año fiscal en curso. En enero y febrero pasados, el indicador se estimó en -21% y -18.4%, respectivamente. Al mismo tiempo, el consumo de gasolina ha caído 9% en relación a los meses de julio a febrero del año fiscal 2018.

Mientras, en los meses de octubre y noviembre pasados, la venta de sacos de cemento marcó aumentos interanuales de tres dígitos, algo no visto en la serie del IAE. Desde entonces, la venta de sacos de cemento cada vez son más bajos.Hasta febrero pasado, la venta de sacos cemento se movía a razón de -4.7% en relación al mismo período un año fiscal antes.

Si bien el IAE está en positivo, en el año fiscal 2018, que incluye el devastador septiembre de 2017, el índice se contrajo 6.4%, la mayor caída desde la década de 1980.

Fuente: elnuevodia.com