La construcción es el sector que debería salir más beneficiado de la inyección de fondos de recuperación en los próximos años. El empleo podría llegar a duplicarse, de los 22,800 empleos en la construcción en el año fiscal 2018 hasta alcanzar los 49,500 empleos en el 2022.

Estas proyecciones sólo se cumplirán si los fondos fluyen “con la magnitud y la rapidez que se detallan en el Plan Fiscal. Solo así la construcción tendrá el desempeño proyectado”, según Progreso Económico, una publicación de Banco Popular.

Según el Plan Fiscal, ya se han recibido aproximadamente $15,000 millones en fondos de recuperación de desastre a través de transferencia de emergencia a individuos, trabajos de construcción de emergencia y pagos de aseguradoras privadas, entre otros.

“El aumento de 5,000 empleos en la construcción en el año fiscal 2019 comparado con el período antes del huracán María es reflejo de dichas transferencias. Este es el primer incremento en el sector desde el periodo de inyección de fondos ARRA (La Ley de Reinversión y Estímulo Económico Federal) los años fiscales 2012 y 2013”, informa el Boletín.

En los próximos años se debe observar que los fondos para la recuperación tendrán el efecto de sustituir una parte importante de la inversión en construcción que normalmente habría ocurrido en ausencia de fondos de recuperación.  “Por ejemplo, para el año fiscal 2017, el 32% de los $2,400 millones en inversión en construcción fue gubernamental. La inversión pública en construcción, con toda probabilidad, provendrá en su mayoría de fondos de recuperación. De la misma forma, parte de la inversión privada en vivienda será sustituida por inversión financiada con fondos de recuperación”.

Las partidas principales de fondos de recuperación de desastre dedicadas a la construcción a partir del año fiscal 2020, que comienza en julio y detalladas en el Plan Fiscal, son $42,000 millones de trabajos del fondo de asistencia pública de FEMA y $16,000 millones de trabajos de fondos CDBG-DR. Existen otros $4,000 millones adicionales de CDBG-DR que se presupuestaron para cubrir la porción del co-pago de Puerto Rico de los trabajos de FEMA. Los fondos CDBG-DR están asignados a Puerto Rico mediante ley federal, el Bi-Partisan Budget Act del 2018.

La publicación de Banco Popular concluye que los fondos FEMA requieren acuerdos entre el gobierno federal y el gobierno de Puerto Rico sobre qué proyectos son elegibles. Las diferencias de opinión son significativas. Según el gobierno de Puerto Rico, en el Departamento de Educación hay $1,400 millones en proyectos elegibles mientras que el gobierno federal alega que existen $425 millones. Las proyecciones de fondos de FEMA en el Plan Fiscal provienen de los estimados de FEMA y por lo tanto son conservadoras.

El Plan Fiscal revisado anticipa la primera entrada de $4,622 millones en fondos FEMA y $1,585 millones en fondos Community Development Block Grant – Disaster Recovery (CDBG-DR) en el año fiscal 2020. Según el borrador de Plan de Acción de noviembre de 2018 del Departamento de Vivienda Federal, cerca del 80% de los fondos CDBG-DR aprobados son para inversión directa en construcción, luego de excluir gastos administrativos y de planificación. Para el año fiscal 2022 se proyectan $6,277 millones en fondos FEMA y $4,133 millones en fondos CDBG-DR.

En el caso de los fondos CDBG-DR, la entrada de fondos de recuperación se proyecta en el Plan Fiscal de marzo del 2019 más agresiva que lo anticipado en las proyecciones del Departamento de Vivienda Federal en noviembre del 2018.

Fuente:  sincomillas.com