AEE y NFE deben conseguir permisos antes de abril

Hay contrato firmado, y hubo anuncio con bombos, lo que no hay son permisos
El gobernador Ricardo Rosselló se reúne con Christian Sobrino y el director ejecutivo de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE), José Ortiz. (Suministrada)

Aunque el contrato de $8,300 millones entre NF Energía (NFE) y la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE) para convertir las unidades 5 y 6 de la Central San Juan para operar con gas natural -el cual también suplirán como parte del convenio- ya fue anunciado, aún carece de varios permisos emitidos por la Junta de Calidad Ambiental (JCA) y la Agencia de Protección Ambiental (EPA).

No obstante, el convenio garantiza que para el próximo 1 de junio de este año comenzará el suplido de gas natural para la Central San Juan, mientras que gran parte de la conversión de las unidades generatrices debe estar completada para el 30 de junio del 2020.

De los anejos del contrato se desprende que tanto la AEE como NFE aún no han procurado todos los contratos necesarios para comenzar la conversión de las unidades a turbinas de ciclo combinado, capaces de generar electricidad con gas natural licuado. Aunque el contrato fue formalmente anunciado en una conferencia de prensa el pasado viernes 15, resulta que ese fue el día que fijó el acuerdo para comenzar una serie de demoliciones bajo una notificación limite para proceder.

Antes del 5 de abril, la AEE debe obtener un permiso de la JCA para las unidades 5 y 6. A partir del 15 de abril la AEE proveería una notificación para autorizar a NFE a comenzar a construir, sin embargo, NFE a su vez también tiene una serie de permisos que debe obtener.

Entre ellos figura un permiso de la EPA del programa National Pollutant Discharge Elimination System (NPDES), un permiso consolidado general, un permiso de uso para la estructura que almacenará el gas natural para la generación y dos permisos de la JCA: uno de aire para construcción de la estructura que recibirá el gas natural y otro de operación de emisiones de aire para esa estructura.

A modo de garantizar que los permisos se obtengan al tiempo establecido en el documento, el contrato también establece dentro sus condiciones que: “Cada parte deberá emplear esfuerzos razonablemente comerciales para cooperar y asistir al otro en la obtención y mantenimiento de sus respectivos permisos”. En esa línea, indica que ninguna de las partes puede actuar de tal forma que dilate o interfiera con la obtención de los permisos, señalando que NFE depende de la presunción de que el gobierno no les impedirá cumplir con las fechas establecidas.

Vea aqui el contrato de NFE

La conversión de las unidades 5 y 6 de San Juan a operar con gas natural forma parte de la estrategia de la AEE para descartar paulatinamente el uso de combustibles fósiles hacia un combustible de transición para alcanzar las metas de la administración de gobierno para ampliar el uso de energías renovables. Aunque las proyecciones de esta conversión se discuten en el Plan Integrado de Recursos (PIR) de la Autoridad, ese documento aún no ha sido aprobado finalmente por el Negociado de Energía de Puerto Rico (NEPR).

Paralelo a la confección del PIR, la legislatura aprobó el pasado jueves el proyecto que crea la política pública energética del gobierno. La legislación, que se llevó a comité de conferencia, establece una prohibición a la concesión de nuevos contratos o permisos para generación de energía a base de carbón e impone como requisito prospectivo la generación de energía con al menos dos tipos de combustibles fósiles, del cual uno debe ser gas natural.

JCF avala contrato con condiciones

La Junta de Control Fiscal (JCF) presentó su evaluación al contrato el pasado 4 de marzo, aprobando el mismo con dos condiciones.

Primero, la Junta solicitó reportes periódicos sobre el progreso de la conversión de las unidades 5 y 6 de San Juan, detallando también el despacho de unidades y en qué se utilizaron. Segundo, la JCF solicitó un estudio formal para evaluar si debe extenderse el contrato con NFE o si se debe celebrar otro proceso de subasta para elegir un suplidor nuevo.

El contrato de NFE dispone que el acuerdo estará en vigor cinco años a partir de su efectividad, por lo que terminaría en marzo del 2024. Pero el acuerdo habilita la posibilidad de extenderlo en tres ocasiones adicionales por cinco años más, por lo que, de agotar esa alternativa al límite, el contrato podría estar vigente hasta el 2039.

Similarmente, el contrato que otorgó la Autoridad de Puertos (AP) a NFE mantiene una fecha de vencimiento para mayo del 2038 a un costo total de $8,269,975.80.

La contratación de NFE fue cuestionada públicamente luego que trascendiera que la empresa mantuvo un acuerdo de no divulgación con la AEE a principios del 2018, a pesar que en ese momento participaban de la subasta para obtener el acuerdo. Sin embargo, este medio encontró que las discusiones entre NFE y el principal asesor financiero de la AEE, Filsinger Energy Partners, remontan a principios de enero del 2018, según desglosan los informes de compensación que radican ante el caso de Título III de la corporación pública.

Fuente: noticel.com