El plan a 20 años para modernizar el sistema energético de Puerto Rico es un paso importante en el proceso que debe llevar a la transformación de la infraestructura de generación, transmisión y distribución de electricidad. La ruta enfatiza en la resiliencia sistémica y en el ahorro con combustibles alternativos al petróleo.

El Plan Integrado de Recursos que la Autoridad de Energía Eléctrica presentó ante el Negociado de Energía de Puerto Rico contiene iniciativas que merecen la mayor consideración.

Estas incluyen un importante componente de gas natural licuado para reducir el excesivo gasto asociado al petróleo. La transformación de parte del sistema petrolero a uno de gas natural tiene también el potencial de reducir de manera gradual la actual huella ecológica causada por las emisiones de carbono.

El plan de la AEE propone construir tres terminales marítimos de importación de gas natural, un gasoducto y hasta cuatro plantas de generación. La corporación cuenta con las instalaciones para acometer este proyecto, el cual añadiría eficiencia energética a las economías familiares y al clima de hacer negocios en el país.

El plan proyecta, además, establecer microrredes independientes para evitar el colapso total del sistema en eventos extremos; y la generación solar distribuida en techos. Esta práctica puede brindar apoderamiento energético a abonados residenciales, comerciales e industriales.

Otros proyectos son un programa de eficiencia energética que limite paulatinamente la demanda de energía; y el desarrollo de fuentes diversificadas. Esta última conlleva metas puntuales de energía renovable y de disminución significativa de la dependencia del costoso y contaminante petróleo.

La propuesta de reducir la demanda en hasta 2% cada año mediante un programa de eficiencia energética se ubica en la senda correcta. La iniciativa del gas natural contribuye a ese propósito.

Al mismo tiempo, una meta del plan es que en 20 años la mitad de la energía generada en la isla provenga de fuentes renovables. Esta sería en su mayoría solar, mediante la creación de proyectos a gran escala que utilicen techos y fincas.

En esa dirección, la AEE puede facilitar desde ya las trabas de permisos y burocracias que entorpecen que clientes que instalan sus propios sistemas de energía renovable puedan independizarse del sistema central. Debe integrar también los sistemas alternativos que ya desarrollan algunas comunidades.

El Plan Integrado de Recursos ofrece al país una ruta hacia la innovación energética que sirva de motor al desarrollo económico y la sostenibilidad de Puerto Rico.

En la planificación de un sistema eficiente, las proyecciones de demanda tienen que ser cónsonas con las aspiraciones económicas de la isla para las próximas décadas. De acuerdo con la AEE, el plan está alineado con los informes sometidos al gobierno federal, nutridos con la experiencia tras los huracanes de 2017. También considerael marco legal local para la transformación del sistema eléctrico, y al proyecto legislativo para crear la política pública energética de la isla.

Tener aprobada una política energética y un marco regulatorio claros facilitará el proceso. La legislatura carga con la responsabilidad de lograr que la política energética que surja del proceso legislativo sea cónsona con el mejor desarrollo futuro de la isla.

De forma paralela deben continuar las conversaciones que lleven a la reestructuración de la deuda de la AEE. Su solución se sumaría al esfuerzo para crear un sistema confiable y resiliente, con energía proveniente de fuentes diversificadas, como el gas natural y el sol.

El objetivo es liberar a los consumidores residenciales y empresariales del yugo del alto costo energético. Para ello, el sistema tiene que adquirir agilidad e inmunidad ante los embates naturales y la ineficiencia estructural.

 

Fuente: ElNuevoDia