Tomás Torres fue certificado por el DACO el pasado 12 de marzo. (semisquare-x3)
Tomás Torres fue certificado por el DACO el pasado 12 de marzo. (Xavier J. Araújo Berríos)

El ingeniero Tomás Torres, quien se estrena esta semana como representante de los clientes residenciales, comerciales e industriales ante la Junta de Gobierno de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE), indicó ayer que asume el puesto con una meta clara: que los consumidores sean el eje de la transformación del sistema.

Ese sistema, a su vez, tiene que ser confiable, resiliente y ofrecer el mejor servicio al menor costo posible, añadió.

En entrevista con El Nuevo Día, tras ser certificado por elDepartamento de Asuntos del Consumidor (DACO) el pasado 12 de marzo, Torres precisó que su plan de trabajo se centra en siete áreas, siendo la primera de ellas procesos abiertos y transparentes.“Esto va desde los procesos que requieren participación pública, sea en la Autoridad o el Negociado de Energía, hasta la publicación de informes requeridos por ley. Los procesos tienen que ser verdaderamente públicos y la información tiene que estar disponible para la ciudadanía”, dijo.

El segundo punto es lograr la “participación activa” de los consumidores en el modelo energético. En otras palabras, que los clientes puedan generar energía en sus casas, comercios e industrias, y que eso se combine con medidas de eficiencia energética y manejo de demanda. Esto último se logra, por ejemplo, fomentando que las gestiones que más carga consumen se hagan en las horas de menor consumo.

“El tercer punto está bien relacionado al anterior, y es que la Autoridad se convierta en un facilitador para todo aquel que quiera interconectarse a la red. Se necesitan mecanismos ágiles y expeditos”, afirmó.

En la agenda de Torres, el cuarto punto es lograr tarifas bajas para los consumidores a través de costos operacionales bajos.

Mientras, el quinto punto es que la red sea resiliente, es decir, que tenga la capacidad de resistir y adaptarse a eventos como el huracán María. “Eso se logra facilitando que los consumidores tengan sistemas solares, con baterías de resguardo, en sus casas, comercios e industrias”, insistió.

“Lo otro es que los sistemas renovables tienen que tener pocos costos marginales. Estos proyectos no conllevan costos de combustible ni de generación, más allá de la instalación inicial. Los costos fijos de proyectos de sol y viento siguen bajando, y esa estructura debe ser predominante en nuestro sistema”, dijo Torres.

Precisó que el séptimo y último punto de su agenda es que todos los esfuerzos que se lleven a cabo en la AEE deben propiciar el desarrollo económico del país.

Cuestionado sobre cómo logrará que su agenda se materialice, Torres respondió que “ya existe un mecanismo” y es el Plan Integrado de Recursos de la AEE, que actualmente está bajo revisión en el Negociado de Energía.

“Hay que lograr que, por medio de acciones concretas, estos siete puntos se reflejen en el plan”, declaró Torres, quien esta semana se reunirá –por primera vez– con el presidente de la Junta de Gobierno de la AEE, Elí Díaz Atienza.

Fuente: elnuevodia.com