Miembros independientes de la junta de gobierno apuestan a su experiencia para lograr la ansiada transformación

Robert G. Poe, David K. Owens y Charles E. Bayless (de izq. a der.) fueron confirmados por el Senado el 25 de marzo. (horizontal-x3)
Robert G. Poe, David K. Owens y Charles E. Bayless (de izq. a der.) fueron confirmados por el Senado el 25 de marzo. (Gerald López Cepero)

Los recién confirmados miembros independientes de la Junta de Gobierno de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE) afirmaron que su pericia en asuntos como reestructuración, supervisión y regulación de la industria, entre otros, será la clave para concretar la prometida transformación de la corporación pública.

David K. OwensCharles E. Bayless y Robert G. Poe indicaron, en entrevista exclusiva con El Nuevo Día, que la AEE representa una “oportunidad única”, pues aglutina –en un mismo espacio– sus años y experiencias de trabajo en diversas entidades eléctricas.

“Puerto Rico es un reto. Es una oportunidad única para crear un sistema de clase mundial, usando la mejor tecnología, con energía limpia, confiable, resiliente y centrado en el cliente”, dijo Owens, vicepresidente ejecutivo retirado del Edison Electric Institute.

Las quiebras son divertidas. He trabajado en tres utilidades con problemas presupuestarios y de bancarrota, y ahora tengo la oportunidad de ayudar a que la Autoridad salga adelante”, agregó Bayless, quien se ha destacado como presidente y principal oficial ejecutivo de Illinois Power (Illinova) y Tucson Electric Power.

Owens y Bayless integran, desde diciembre de 2017, el Consejo Asesor de Transformación de la AEE (TAC, en inglés), creado para apoyar a la Junta de Gobierno y al equipo directivo de la corporación en el desarrollo y ejecución a largo plazo de la visión y el plan de transformación del sistema eléctrico.

En diciembre, el gobernador Ricardo Rosselló Nevares los nominó, junto con Poe, como miembros independientes de la Junta de Gobierno, y el Senado los confirmó a los tres el 25 de marzo.

“Nos gustan los retos, y estamos comprometidos con la transformación de la Autoridad. Es nuestra oportunidad de contribuir a Puerto Rico”, reafirmó Poe, quien vive en Vieques desde 2017 y dirigió la Alaska Energy Authority.

Se necesita un plan

Los tres directivos coincidieron en que la transformación de la AEE “empieza con un plan”, específicamente, el Plan Integrado de Recursos.

Este documento comprende un período de 20 años y contempla diversos proyectos para satisfacer la demanda energética. A mediados de marzo, el Negociado de Energía de Puerto Rico lo devolvió a la AEE por incumplimiento con órdenes y reglamentos del ente regulador independiente, y le dio 30 días para corregir los errores.

“El Negociado está haciendo su trabajo. Tiene que hacer las preguntas necesarias, sobre todo, porque hay una nueva realidad después de los huracanes Irma y María”, señaló Poe, quien dijo ser consciente de las históricas críticas a la AEE, que van desde perpetuar la dependencia al petróleo hasta responder a intereses políticos y de bonistas.

Owens, por su parte, indicó que el plan de la AEE tiene que incluir la digitalización de la red y propiciar la generación descentralizada para permitir la integración de fuentes renovables.

“La red tiene que ser más moderna, y los clientes deben tener la capacidad de producir y consumir su propia energía”, dijo Owens, tras destacar que participó en la redacción de las tres principales leyes federales en asuntos energéticos y en restauraciones después de desastres.

Owens instó al gobernador a firmar cuanto antes el Proyecto del Senado 1121, que establece la nueva política pública y marco regulatorio energéticos en la isla.

El cliente como eje

Bayless aseveró que la transformación de la AEE será centrada en sus 1.5 millones de abonados.

“Eso es lo primero que digo en las empresas que he trabajado. La prioridad tiene que ser los consumidores, no los banqueros ni bonistas. Lo segundo es que podamos trabajar con los empleados de la AEE. Una compañía que no haga eso está destinada al fracaso”, expresó Bayless, quien inició su carrera como empleado de líneas eléctricas.

Los tres directivos mencionaron que, para que el sistema eléctrico sea costo-eficiente, urge reducir el gasto por compra de combustible, y eso se logra quemando gas natural en vez de petróleo.

“El gas natural es más barato y accesible, y la AEE tiene que asegurarse de comprarle gas natural a Estados Unidos, donde es más abundante”, sostuvo Owens.

Bayless añadió que el uso de gas natural viabilizaría el desarrollo de proyectos de energía renovable, y que “siempre se necesitaría una generación base” para atender la intermitencia de las fuentes limpias.

Owens, Bayless y Poe descartaron la quema de carbón como fuente de energía en la isla. El Proyecto del Senado 1121 prohíbe su uso a partir de 2027, cuando vence el contrato de la cogeneradora AES Puerto Rico, que produce el 17% de la energía en la isla.

Fuente: elnuevodia.com