El análisis de capacidad realizado tras el paso de los huracanes Irma y María sacó a relucir la grave crisis

Les ofrecemos un vista aérea de los vertederos municipales de Añasco, Mayagüez y Hormigueros que muestran el estado actual de las facilidades.

Si los puertorriqueños no cambian sus patrones de consumo para generar menos basura, ni se crean o identifican nuevos mercados de reciclaje, la isla se quedaría sin vertederos durante los próximos dos a cuatro años, concluyó un estudio que analizó la capacidad de estos sistemas tras el paso de los huracanes Irma y María.

El temible pronóstico toma en cuenta que los vertederos ya perdieron un año de vida útil debido a la gran cantidad de escombros generados por ambos ciclones. Según el análisis, entre septiembre de 2017 y junio de 2018, estos sistemas recibieron 2,660,000 toneladas de escombros, particularmente de construcción.

“En cualquier jurisdicción, que a los vertederos les queden entre dos y cuatro años de vida útil es una situación de crisis, y levanta una bandera de alerta. Hay que comenzar a implantar estrategias”, afirmó la directora de la División de Protección Ambiental del Caribe de la Agencia federal de Protección Ambiental (EPA, en inglés), Carmen Guerrero.

“Este es un asunto de urgencia y máxima prioridad. Si ocurre otro evento como María, podríamos perder otro año de capacidad y nos quedamos sin vertederos mucho antes”, agregó.

El estudio de capacidad de los vertederos fue peticionado a la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA, en inglés) por elDepartamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA). FEMA aprobó fondos y le comisionó el trabajo a la EPA, que contrató, a su vez, a la firma Weston Solutions.

Los investigadores visitaron los 29 vertederos del país, requirieron información a los operadores –públicos y privados– acerca de su funcionamiento, e hicieron análisis topográficos y de mensura.

Con los datos compilados, se determinó que, en conjunto, a estos sistemas apenas les queda capacidad para recibir 10,100,000 toneladas adicionales de residuos.

Dos escenarios

Guerrero y Eduardo González, ingeniero ambiental de la EPA, explicaron que la capacidad remanente de los vertederos se calculó bajo dos escenarios.

El primero de ellos tomó como base el Itinerario Dinámico de Proyectos de Infraestructura de Residuos Sólidos, elaborado por la Autoridad de Desperdicios Sólidos (ADS) –ahora bajo el DRNA– en 2008. Según ese documento, los vertederos reciben 3,470,000 toneladas de basura al año. Considerando que solo pueden recibir 10,100,000 toneladas extras, les quedarían 2.91 años de vida útil.

El segundo escenario se apoyó en datos provistos por los operadores sobre la cantidad real de desperdicios que reciben al año, que asciende a 2,410,000 toneladas. Así, a los vertederos les quedarían 4.19 años de vida útil.

https://infogram.com/la-crisis-de-la-basura-i-1h8n6m5xd5dg2xo

“Este segundo escenario es un poco más optimista, pero tampoco es que nos coloca en una posición favorable. La diferencia entre ambos se puede atribuir a que los vertederos están recibiendo menos residuos porque hay menos población en la isla, no a que ha habido un cambio en conducta. El mensaje es claro: la vida útil de los vertederos dependerá de lo que generamos y si decidimos o no reusarlo, reciclarlo o compostarlo”, afirmó Guerrero.

Según datos de la Junta de Planificaciónen Puerto Rico se generan 5.56 libras de basura por persona al día, lo que supera jurisdicciones mucho más extensas y pobladas, como Florida (5.37), California (4.31) y Nueva York (4.1). La cifra local también excede la de grandes ciudades latinoamericanas, como Bogotá y Buenos Aires (2.95), Lima (2.65) y Sao Paulo (2.20). Lo mismo ocurre con países europeos, como Alemania (3.55) y España (3.31).

Alto incumplimiento

De los 29 vertederos en la isla, solo 11 cuentan con revestimientos sintéticos o “liners” para evitar la percolación de lixiviados (jugos de la basura) al subsuelo y los acuíferos. Para efectos de la EPA, estos 11 son “sistemas de relleno sanitario” y operan en cumplimiento ambiental.

Los restantes 18 son “open dumps” (vertederos abiertos). No tienen “liners”, por lo que operan en incumplimiento. De esos, 11 tienen órdenes de cierre y acuerdos por consentimiento con la EPA. Los vertederos de Aguadilla y Santa Isabel ya no reciben basura, pero en ambos aún se realizan trabajos relacionados con su clausura, por ejemplo, monitoreo de agua subterránea.

Guerrero destacó que el estudio de capacidad consideró los 29 vertederos, “aun cuando no queremos que los que operan en incumplimiento sigan recibiendo desperdicios”.

El estudio calculó que, si las 10,100,000 toneladas adicionales se llevan únicamente a los 11 sistemas que cumplen, les quedarían entre 2.20 y 3.16 años de vida útil.

“La prioridad no es disponer en los vertederos que no cumplen con las regulaciones federales y estatales”, dijo, por su parte, González, quien precisó que la elaboración del “Landfill Capacity Report Master Workbook”demoró seis meses.

“Hay una estrategia”

Como parte del estudio, se analizó qué vertederos tendrían capacidad de expansión, y se encontró que 15 han manifestado que podrían construir nuevas celdas de depósito.

Según la información provista por los operadores, esas nuevas celdas podrían recibir 49,104,000 toneladas de desperdicios.

“Pero no quiere decir que todo eso se vaya a aprobar. Hay que ir caso por caso, y es una decisión del gobierno de Puerto Rico y los municipios”, aclaró Guerrero, y explicó que es responsabilidad del DRNA otorgar los permisos de expansión.

“Estos números quieren decir que, dentro de la crisis, hay una estrategia para atenderla. Los operadores han identificado suficiente espacio y tienen la capacidad (para recibir más basura), pero los permisos tienen que aprobarse. No es la única estrategia, pero Puerto Rico va a tener que expandir su espacio de celdas que cumplen ambientalmente para atender esta situación”, agregó.

González, entretanto, resaltó que el otorgamiento de permisos para nuevas celdas de depósito “requiere personal con el que Recursos Naturales no cuenta”. Mencionó, por ejemplo, que la evaluación necesita el insumo de profesionales como ingenieros, geólogos y agrimensores.

Pero hay solución. Luego de los huracanes, la División de Protección Ambiental del Caribe de la EPA recibió $50 millones para la recuperación en el área de residuos sólidos. De ese monto, $40 millones se destinarán a trabajos en Puerto Rico y el resto será para las Islas Vírgenes estadounidenses.

Guerrero y González indicaron que parte de los $40 millones se destinarán para ayudar al DRNA a contratar, al menos temporalmente, a los profesionales idóneos para la evaluación y otorgamiento de los permisos.

“Hay que desarrollar la capacidad en el Departamento para poder aprobar las distintas expansiones y atender el reto que tenemos ante nosotros… que se pueda ampliar la capacidad de los vertederos en Puerto Rico, pero que se expandan cerca de la huella donde ya hay un impacto”, puntualizó Guerrero.

Otros usos

La secretaria del DRNA, Tania Vázquez, indicó que otra parte de los $40 millones se usará para costear un estudio de caracterización de desperdicios y otro sobre su flujo hacia los vertederos.

El estudio de caracterización más reciente data de 2003, y encontró que los vertederos reciben gran cantidad de residuos potencialmente reciclables o compostables. La lista la encabeza el material vegetativo (22.1%) y le siguen los escombros de construcción (14.9%), desechos orgánicos (12.8%) y plástico (10.5%).

Pese a que la Ley 70-1992 obliga a que la tasa de reciclaje en la isla sea de 35%, la cifra actual oscila entre 12% y 14%, según la ADS.

“El primer paso para establecer opciones y saber cómo manejar los desperdicios es hacer estos estudios”, dijo Vázquez.

Agregó que los $40 millones también se utilizarán para “ayudar” al cierre de vertederos con órdenes de la EPA, elevar la cantidad de los que operan en cumplimiento ambiental y promover industrias de reciclaje, composta y otras opciones de manejo de desperdicios.

Sobre esto último, Vázquez recordó que el 30 de abril se celebrará la cumbre “Puerto Rico is Open for Green Business”, a la que asistirán, entre otras, industrias globales de reciclaje. La idea es que esas empresas se interesen en establecerse en la isla o que identifiquen aquí materia prima para sus productos y se exporte.

“Además, tenemos un ‘grant’ (subvención) para recuperación de Rural Development (Agricultura federal), que se le está presentando a los municipios para que puedan poner en cumplimiento sus vertederos. Es una asignación 100% federal, que también está disponible”, señaló.

Vázquez informó que la ADS consiguió otra subvención, de $800,000, para “llevar un mensaje de educación y reciclaje” a las comunidades. La campaña se extenderá a los 78 municipios.

“A diferencia de otras ocasiones, ahora tenemos un plan bien estructurado,mano a mano con la EPA, para atender como se debe la situación de los desperdicios sólidos”, aseveró.

En cuanto al estudio de capacidad luego de los huracanes, Vázquez sostuvo que no tomó en cuenta los vertederos para los cuales el DRNA ya aprobó nuevas celdas de depósito.

“Solo consideró las celdas que estaban activas al momento, por lo que hay una variación de vida útil”, dijo, sin precisar cuánta sería entonces la capacidad de estos sistemas.

“El estudio nos puso en perspectiva, y me ha obligado a buscar nuevas opciones de manejo y crear planes de trabajo para atender asuntos como el cambio climático”, subrayó Vázquez.

Source: elnuevodia.com

Subscribe To Our Newsletter

Enter your e-mail address to receive information about ReImagine Puerto Rico’s efforts in Puerto Rico.

You have Successfully Subscribed!