La Comisión Asesora para un Puerto Rico Resiliente presentó “ReImagina Puerto Rico,” una estrategia para reconstruir a Puerto Rico de una manera más equitativa a raíz del paso del Huracán María. La comisión está respaldada por subvenciones de The Rockefeller Foundation, Open Society Foundations y Ford Foundation.

El documento tiene 97 acciones concretas y recomendaciones diseñadas para ser implantadas por líderes del sector público, privado y organizaciones sin fines de lucro. De esas recomendaciones, 17 se consideran prioridades inmediatas que abordan los elementos críticos en la recuperación y reconstrucción de Puerto Rico. Estas son:

  1. Desarrollar modelos viables para establecer la tenencia y titularidad de las tierras y propiedades comunitarias 1 en viviendas informales.
  2. Establecer sistemas de energía auxiliar de reserva (backup) confiables y diversificadas para personas vulnerables 2 e instalaciones críticas, tales como hospitales, escuelas, refugios y centros de servicios de emergencia.
  3. Desarrollar Centros Comunitarios Resilientes para mejorar la prestación de servicios durante emergencias y 3 desastres.
  4. Invertir en mejoras a la infraestructura física de instalaciones educativas y de cuidados de salud para mejorar 4 la prestación de servicios de manera regular y ante múltiples riesgos.
  5. Otorgar prioridad al financiamiento de la Ley de Innovación y Oportunidades para la Fuerza Laboral (WIOA, por sus siglas en inglés) en capacitación, readiestramiento y credenciales de destrezas para grupos industriales prioritarios.
  6. Actualizar el catastro digital de la Isla para incluir el uso y la ocupación de estructuras, información sobre la 6 tenencia de terrenos, las características de viviendas informales e información sobre cobertura de seguro.
  7. Encargar un estudio para desplegar una infraestructura de telecomunicaciones más resiliente utilizando los 7 sistemas de conductos subterráneos o los postes aéreos de servicios públicos.
  8. Hacer cumplir las determinaciones de Espacio Abierto con programas/directrices en la dedicación de terrenos para la creación de parques, proyectos de infraestructura verde, conservación de terrenos u otros usos adecuados.
  9. Preparar un nuevo Plan Integrado de Recursos (IRP, por sus siglas en inglés) con participación pública, comunitaria y del sector privado, que servirá como base para la transformación del sector energético, que incluya un análisis y pronóstico actualizado de la demanda base, metas agresivas de generación renovable y un análisis del sector basado en el riesgo para fortalecer la supervisión de la utilidad y la toma de decisiones del operador.
  10. Desarrollar un Plan de Continuidad de Operaciones (COOP, por sus siglas en inglés) maestro para 10 infraestructuras críticas y proveedores.
  11. Crear sistemas de datos gubernamentales integrados y acceso mejorado a los mismos para garantizar la transparencia y el estado de preparación mientras, al mismo tiempo, se co-benefician estructuras gubernamentales con datos actuales confiables para el proceso de toma de decisiones
  12. Desarrollar un programa de eficiencia del sistema de agua para mejorar el manejo de la demanda de agua 12 mediante la conservación de este recurso y el uso de recursos alternos de agua.
  13. Optimizar el financiamiento del cuidado de la salud para reducir la proporción de personas sin seguro médico y la escasez de profesionales de la salud, y mejorar la calidad, el acceso y la continuidad de la prestación de servicios médicos en las emergencias relacionadas con desastres.
  14. Desarrollar y comenzar la implementación de una estrategia de resiliencia ante desastres para las 14 microempresas y pequeñas empresas de Puerto Rico.
  15. Desarrollar una política pública para promover el uso de soluciones basadas en la naturaleza en el proceso 15 de reconstrucción de Puerto Rico.
  16. Introducir fuentes de energía alternativas para energizar la infraestructura de transporte.
  17. Mejorar el programa de seguridad de las represas y embalses de Puerto Rico para garantizar la coordinación 17 entre las agencias responsables y mejorar la preparación de las comunidades.

Para cada una de las recomendaciones prioritarias, se identificó qué agencia o entidad debería encabezar ese esfuerzo, así como otros grupos o componentes que podrían colaborar en su ejecución. En el informe, también se identificaron posibles fuentes de financiamiento para cada una.

Como próximo paso, la Comisión presentará el documento a funcionarios del gobierno local y federal, municipalidades y organizaciones no gubernamentales. Además, coordinará una serie de reuniones que comenzará el martes, 26 de junio, en la Universidad del Sagrado Corazón, en Santurce.

La Comisión también servirá como facilitadora para conectar a líderes, colaboradores y patrocinadores de estas iniciativas y comenzará reuniones con organizaciones como PECES y entidades como la Escuela de Derecho de la Universidad de Puerto Rico para encauzar la implantación de las recomendaciones.

Además, esta iniciativa tiene como objetivo influir en la preparación, el desarrollo y la ejecución del plan de reconstrucción que elabora el Gobierno de Puerto Rico para el Congreso de los EE.UU., así como el plan de acción del programa de desarrollo comunitario para recuperación de desastres (CDBG-DR) que se presentará ante el Departamento de Vivienda Federal.

Alguno de estos proyectos incluyen:

  • Atender la situación de vivienda informal mediante el desarrollo de modelos viables para establecer la tenencia y titularidad de las tierras y propiedades comunitarias.

En Puerto Rico, el problema de vivienda informal ha sido reconocido por décadas, y en el contexto del huracán María, ha cobrado mayor importancia debido a los cientos de personas y familias a quienes la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA, en inglés) les ha negado ayuda por no poder probar la titularidad de las estructuras o que no cuentan con un seguro que pueda responder por los daños sufridos.

Es importante promover investigación y trazar una estrategia para que las comunidades informales obtengan la titularidad de la tierra y las estructuras. De igual forma, hay que diversificar los modelos de titularidad y vivienda, a través de cooperativas, fideicomisos de tierras comunitarias, entre otras alternativas. Además, atender el problema de unidades de vivienda desocupadas.

Para que estos modelos cumplan su propósito, se debe actualizar el catastro digital de la Isla para incluir el uso y la ocupación de estructuras, información sobre la tenencia de terrenos, las características de viviendas informales e información sobre cubierta de seguros. Esto permitiría establecer una base de datos centralizada y accesible relacionada con la titularidad y la forma de uso de la tierra.

  • Establecer sistemas de energía auxiliar de reserva (backup) confiables y diversificados para personas vulnerables e instalaciones críticas, como hospitales, escuelas, refugios y centros de servicios de emergencia.

El sistema de distribución sufrió daños considerables a raíz de los huracanes, y hubo que reparar hasta un 80% de la red. Por esa razón, esta iniciativa se enfoca en atender casos de dependencia energética extrema para individuos e instalaciones. Existen personas vulnerables en cada comunidad que dependen de la electricidad para obtener asistencia médica, tratamientos, control del clima y otros apoyos esenciales de salud y seguridad. Esta iniciativa procura que se le dé acceso a equipos de energía auxiliar de reserva a esa población vulnerable, ya sea en una instalación crítica, en otros lugares, o por otros medios. Este equipo auxiliar o de reserva debe establecerse también en instalaciones críticas que brindan servicios esenciales para la supervivencia de la ciudadanía.

  • Desarrollar y comenzar a implementar una estrategia de resiliencia ante desastres para las microempresas y pequeñas empresas de Puerto Rico.

Esta iniciativa responde a la crisis causada por el huracán María en 80% del empleo formal de la Isla, que está en el sector de las micro y pequeñas empresas. La iniciativa busca proporcionar herramientas para reforzar la capacidad de recuperación económica mediante la preparación para futuros desastres.

Se debe crear un mecanismo para proporcionar a las micro o pequeñas empresas subsidios y préstamos para que puedan reabrir sus puertas, y promover que incorporen elementos de la resiliencia en sus operaciones. También recomendamos que se flexibilice el acceso a herramientas financieras, como subvenciones y préstamos, en las instituciones bancarias. Entre estos mecanismos, se deben incluir el financiamiento especializado para el suministro de energía de emergencia.

“Los resultados de este informe son un paso inicial en el largo camino de reimaginar a Puerto Rico. El país debe aprovechar la coyuntura actual para promover un ejercicio de planificación unificado. La Comisión Asesora para Un Puerto Rico Resiliente confía en que las recomendaciones incluidas en el proyecto ReImagina Puerto Rico servirán de guía hacia la recuperación y reconstrucción a largo plazo. La historia del nuevo Puerto Rico aún está por escribirse,” indicó Malu Blázquez Arsuaga, directora ejecutiva de la Comisión.

“Todos nosotros queremos ver un Puerto Rico que sea más equitativo para nuestros hermanos y hermanas estadounidenses, más resilientes a las sacudidas y los desastres, y que brinde oportunidades para todos los puertorriqueños en los buenos y malos tiempos”, dijo, por su parte, el Dr. Rajiv J. Shah, presidente de Rockefeller Foundation. “Confío en que esta estrategia acelerará los sectores público y privado -especialmente en las áreas de educación, energía sostenible, servicios de atención médica más resilientes e infraestructura moderna- para ayudar a reconstruir un Puerto Rico mejor que antes”.

“Creemos que es fundamental trazar un camino hacia la recuperación y el crecimiento equitativo que beneficie a todos los puertorriqueños”, dijo Xavier de Souza Briggs, vicepresidente de Economías y Mercados Inclusivos de Ford Foundation. “Para obtener este derecho, se exigirá el compromiso de los líderes empresariales, gubernamentales y comunitarios comprometidos con la recuperación a largo plazo. Pero también debemos asegurarnos de que las familias y las comunidades cuyos hogares y vidas han sido impactadas por María tengan una voz cuando el plan entre en acción”.

“El pueblo de Puerto Rico ha sufrido situaciones inimaginables con el impacto de la tormenta”, dijo Patrick Gaspard, presidente de Open Society Foundations. “Es hora de pasar de la recuperación al renacimiento. Nos enorgullece apoyar el trabajo de la Comisión, impulsado por la sabiduría de las voces locales, para ayudar a encaminar las diversas formas en que la isla puede construir sobre la fuerza y la determinación de su gente, y trazar un futuro más brillante “.

La Comisión fue creada en noviembre de 2017 con el propósito de ayudar a reconstruir el país de una manera en la que se fortalezca física, económica y socialmente para que esté mejor preparado para enfrentar los desafíos futuros.

Se llevaron a cabo 77 reuniones y más de 750 personas participaron en el proceso, incluyendo líderes comunitarios, funcionarios gubernamentales, asociaciones sin fines de lucro, líderes empresariales y asociaciones profesionales.

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