SAN JUAN, PUERTO RICO — La Comisión Asesora para un Puerto Rico Resiliente presentó hoy “ReImagina Puerto Rico,” una estrategia ambiciosa y pragmática para reconstruir a Puerto Rico de una manera más resiliente y equitativa, a raíz del paso del Huracán María. El documento tiene 97 acciones concretas y recomendaciones diseñadas para ser implantadas por líderes del sector público, privado y organizaciones sin fines de lucro.

La Comisión fue creada en noviembre de 2017 como una entidad independiente -no partidista ni gubernamental- integrada por puertorriqueños, y apoyada por expertos internacionales con el propósito de ayudar a reconstruir el país de una manera en la que se fortalezca física, económica y socialmente para que esté mejor preparado para enfrentar los desafíos futuros. El resultado es un documento con recomendaciones accionables y puntuales sobre proyectos e iniciativas que permitan maximizar las oportunidades que representan los fondos de recuperación provenientes de entidades filantrópicas, del gobierno de EE.UU. y de Puerto Rico.

La comisión está encabezada por Malu Blázquez Arsuaga, directora ejecutiva, y un grupo de cinco directivos puertorriqueños. Está respaldada por subvenciones de The Rockefeller Foundation, Open Society Foundations, y Ford Foundation. Las tres organizaciones tienen una amplia experiencia en la creación de estrategias de resiliencia, y en asistir a ciudades a recuperarse de desastres naturales, incluyendo a Nueva York y Nueva Orleans tras los huracanes Sandy y Katrina. Los cinco directivos seleccionaron a 24 comisionados para dirigir este trabajo, en asociación con 100 Resilient Cities, una organización perteneciente a The Rockefeller Foundation que ayuda a los gobiernos de todo el mundo a desarrollar estrategias de resiliencia accionables.

Setenta y siete reuniones se llevaron a cabo en toda la isla, y más de 750 personas participaron en el proceso, incluyendo líderes comunitarios, funcionarios gubernamentales, asociaciones sin fines de lucro, líderes empresariales y asociaciones profesionales. Entre los participantes, estuvieron la Oficina Central de Recuperación, Reconstrucción y Resiliencia (COR3) del Gobierno de Puerto Rico, la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA), el Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano de los Estados Unidos, el Centro para una Nueva Economía, Espacios Abiertos, el Instituto Nueva Escuela, miembros de la facultad de la Universidad de Puerto Rico y La Red de Fundaciones, entre otros.

El documento contiene 97 recomendaciones, 17 de las cuales se consideran prioridades inmediatas que abordan los elementos críticos en la recuperación y reconstrucción de Puerto Rico. Para cada una de las recomendaciones prioritarias, se identificó qué agencia o entidad debería encabezar ese esfuerzo, así como otros grupos o componentes que podrían colaborar en su ejecución. En el informe, también se identificaron posibles fuentes de financiamiento para cada una.

Como próximo paso, la Comisión presentará el documento a funcionarios del gobierno local y federal, municipalidades y organizaciones no gubernamentales. Además, coordinará una serie de reuniones a través de toda la Isla, y comenzará el martes, 26 de junio, en la Universidad del Sagrado Corazón, en Santurce. La Comisión también servirá como facilitadora para conectar a líderes, colaboradores y patrocinadores de estas iniciativas y comenzará reuniones con organizaciones como PECES y entidades como la Escuela de Derecho de la Universidad de Puerto Rico para encauzar la implantación de las recomendaciones. Además, esta iniciativa tiene como objetivo influir en la preparación, el desarrollo y la ejecución del plan de reconstrucción que elabora el Gobierno de Puerto Rico para el Congreso de los EE.UU., así como el plan de acción del programa de desarrollo comunitario para recuperación de desastres (CDBG-DR) que
se presentará ante el Departamento de Vivienda Federal.

Alguno de estos proyectos incluyen:

  • Atender la situación de vivienda informal mediante el desarrollo de modelos viables para establecer la tenencia y titularidad de las tierras y propiedades comunitarias.En  Puerto  Rico,  el  problema  de  vivienda  informal  ha  sido  reconocido  por  décadas,  y  en  el contexto del huracán María, ha cobrado mayor importancia debido a los cientos de personas y familias a quienes la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA, en inglés) les ha negado ayuda por no poder probar la titularidad de las estructuras o que no cuentan con un seguro que pueda responder por los daños sufridos.Es  importante  promover  investigación  y  trazar  una  estrategia  para  que  las  comunidades informales obtengan la titularidad de la tierra y las estructuras. De igual forma, hay que diversificar los  modelos  de  titularidad  y  vivienda,  a  través  de  cooperativas,  fideicomisos  de  tierras comunitarias, entre otras alternativas. Además, atender el problema de unidades de vivienda desocupadas.Para que estos modelos cumplan su propósito, se debe actualizar el catastro digital de la Isla para incluir el uso y la ocupación de estructuras, información sobre la tenencia de terrenos, las características de viviendas informales e información sobre cubierta de seguros. Esto permitiría establecer una base de datos centralizada y accesible relacionada con la titularidad y la forma de uso de la tierra.Establecer sistemas de energía auxiliar de reserva (backup) confiables y diversificados para personas vulnerables e instalaciones críticas, como hospitales, escuelas, refugios y centros de servicios de emergencia.El sistema de distribución sufrió daños considerables a raíz de los huracanes, y hubo que reparar hasta un 80% de la red. Por esa razón, esta iniciativa se enfoca en atender casos de dependencia energética  extrema  para  individuos  e  instalaciones.  Existen  personas  vulnerables  en  cada comunidad que dependen de la electricidad para obtener asistencia médica, tratamientos, control del clima y otros apoyos esenciales de salud y seguridad. Esta iniciativa procura que se le dé acceso  a  equipos  de  energía  auxiliar  de  reserva  a  esa  población  vulnerable,  ya  sea  en  una instalación crítica, en otros lugares, o por otros medios. Este equipo auxiliar o de reserva debe establecerse  también  en  instalaciones  críticas   que  brindan  servicios  esenciales  para  la supervivencia de la ciudadanía.

    Desarrollar y comenzar a implementar una estrategia de resiliencia ante desastres para las microempresas y pequeñas empresas de Puerto Rico.

    Esta iniciativa responde a la crisis causada por el huracán María en 80% del empleo formal de la Isla, que está en el sector de las micro y pequeñas empresas. La iniciativa busca proporcionar herramientas para reforzar la capacidad de recuperación económica mediante la preparación para futuros desastres.

    Se debe crear un mecanismo para proporcionar a las micro o pequeñas empresas subsidios y préstamos para que puedan reabrir sus puertas, y promover que incorporen elementos de la resiliencia en sus operaciones. También recomendamos que se flexibilice el acceso a herramientas financieras, como subvenciones y préstamos, en las instituciones bancarias.Entre estos mecanismos, se deben incluir el financiamiento especializado para el suministro de energía de emergencia.

“Los resultados de este informe son un paso inicial en el largo camino de reimaginar a Puerto Rico. El país debe aprovechar la coyuntura actual para promover un ejercicio de planificación unificado. La Comisión Asesora para Un Puerto Rico Resiliente confía en que las recomendaciones incluidas en el proyecto ReImagina Puerto Rico servirán de guía hacia la recuperación y reconstrucción a largo plazo. La historia del nuevo Puerto Rico aún está por escribirse,” indicó Blázquez Arsuaga durante una
conferencia de prensa en el Museo de Arte Contemporáneo, en Santurce.

“Todos nosotros queremos ver un Puerto Rico que sea más equitativo para nuestros hermanos y hermanas estadounidenses, más resilientes a las sacudidas y los desastres, y que brinde oportunidades para todos los puertorriqueños en los buenos y malos tiempos”, dijo, por su parte, el Dr. Rajiv J. Shah, presidente de Rockefeller Foundation. “Confío en que esta estrategia acelerará los sectores público y privado -especialmente en las áreas de educación, energía sostenible, servicios de atención médica más resilientes e infraestructura moderna- para ayudar a reconstruir un Puerto Rico mejor que antes”.

“Creemos que es fundamental trazar un camino hacia la recuperación y el crecimiento equitativo que beneficie a todos los puertorriqueños”, dijo Xavier de Souza Briggs, vicepresidente de Economías y Mercados Inclusivos de Ford Foundation. “Para obtener este derecho, se exigirá el compromiso de los líderes empresariales, gubernamentales y comunitarios comprometidos con la recuperación a largo plazo. Pero también debemos asegurarnos de que las familias y las comunidades cuyos hogares y vidas
han sido impactadas por María tengan una voz cuando el plan entre en acción”.

“El pueblo de Puerto Rico ha sufrido situaciones inimaginables con el impacto de la tormenta”, dijo Patrick Gaspard, presidente de Open Society Foundations. “Es hora de pasar de la recuperación al renacimiento. Nos enorgullece apoyar el trabajo de la Comisión, impulsado por la sabiduría de las voces locales, para ayudar a encaminar las diversas formas en que la isla puede construir sobre la fuerza y la
determinación de su gente, y trazar un futuro más brillante “.

Para más información y leer el documento completo, puede acceder a www.resilientpuertorico.org

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